
En anteriores ediciones nos referimos, con la tradicional nostalgia que hacen a la esencia de este aporteñado blog, a los puentes musicales que existen en el rubro “músicas populares” en ambos países: existe el Tango de Colombia y la Cumbia (Colombiana) de Argentina.


Sin embargo hoy queremos referirnos a otro nexo cultural, que al fin y al cabo es lo que genera esa sensación de hermandad a la distancia, que colabora con la formación de lazos indestructibles entre ambos países: nos referimos al compartido gusto estilístico por el fútbol de toque y circulación del balón.

Sin embargo y con su debido respeto, estimado lector, solicitamos que nos tenga una inmerecida paciencia con la promesa de dirigirnos con celeridad al motivo que nos convoca.

Y como a este Blog se empecina en buscar explicación a cuanta cosa sucede, incluso llegando a elucubrar extravagantes hipótesis y dudosas explicaciones, hemos de presentar ante Uds. en este preciso instante, una descabellada explicación al fenómeno que hemos reseñado.
Dejamos a su criterio, puesto que confiamos en su espíritu crítico y en su madurez conceptual, tomar por ciertas las opiniones aquí vertidas.

Hacía finales de la primera mitad del siglo que nos antecede, la Argentina se encontraba atravesando un gran momento en las diversas disciplinas deportivas. Cuenta de ello dan los medalleros olímpicos de los años 48 (Londres) y 52 (Helsinki), años de mayor recolección nacional y de gran posicionamiento en el Ranking mundial.

Los chanchos volaban, y la maquina de hacer chorizos… estaba al caer.
En ese contexto de gran proliferación del arte del deporte, caracterizada por el surgimiento de grandes deportistas en los diferentes rubros, aparecen notables nombre de la historia del balonpié nacional.
Sin embargo, antes de aventurarle los nombres que seguramente Usted reconocerá inmediatamente, queremos contarle la historia de la Primer Huelga de Jugadores de Fútbol Profesional de la Argentina.

Cinco fechas antes de finalizar el mismo, se produce una gran huelga de futbolistas profesionales, cuyo reclamo se orientaba hacia las condiciones de contratación y el reconocimiento de su gremio para la negociación de los contratos.

La huelga implicó que los grandes equipos debieron culminar las últimas fechas del campeonato con jugadres de divisiones inferiores que aún no revestían la condiciòn de jugadores profesionales.



Para que el lector tenga dimensión del fenómeno al que hacemos referencia, dentro de los deportistas emigrados se encontraban jugadores de la talla de Alfredo Distefano, Pipo Rossi y Adolfo Pedernera. Según fuentes, de dudosa constatación, hacia fines de la década del ´40 y principios del ´50 jugaban en el fútbol colombiano 109 extranjeros, entre los que se encontraban 57 argentinos.
Los puentes culturales entre Colombia y Argentina son infinitos. Seguir construyéndolos, para la Orquesta, es un placer cotidiano. Sobre todo cuando del otro lado del mapa nos esperan amigos como Ebiru Ojaba. Sobre todo cuando de esta lado del mapa tenemos embajadores como Jimmy y su Combo Negro.
1 comentario:
La delio valdez es uno de mis grupos favoritos, muchas gracias por su trabajo chicos!
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